jueves, 8 de octubre de 2015

El Senado y las prisas de fin de legislatura desvelan la servidumbre del gobierno con las aseguradoras privadas y la “Big Pharma”: ¿engrasando la puerta giratoria?

Al final de las legislaturas vienen las prisas, y se desvelan las preferencias ideológicas: 

Rajoy y Mas, parece que dejan un momento aparcada la guerra de naciones, y llegan a un rápido consenso para atender a reivindicaciones históricas del seguro privado y la Big Paharma.

La siguiente reseña periodística es suficientemente clara y directa: por cada persona que suscriba un seguro privado, el presupuesto público le regalará 500 euros; y la política de fomento de genéricos, que con tanta dificultad ha avanzado, ya no gozará de ninguna preferencia de dispensación en caso de igualdad de precios frente a las marcas.

Las primas de seguros de salud serán deducibles en el IRPF. La enmienda sale adelante en el Senado gracias al apoyo del PP y CiU.

Las primas de seguro de enfermedad satisfechas por el contribuyente serán consideradas gastos deducibles en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), tal y como expresa una enmienda transaccional a los Presupuestos de 2016 apoyada por el PP y CIU en el Senado.

Además, establece que el límite máximo de deducción será de 500 euros por persona o de 1.500 para los miembros de la familia que tengan discapacidad.
Esta enmienda y otras dos del grupo catalán fueron incorporadas ayer en el trámite de ponencia de la Comisión de Presupuestos de la Cámara Alta junto a un conjunto de enmiendas de carácter técnico presentadas por el PP.

Las otras dos enmiendas introducidas ayer,  se refieren a la ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios y afectan a la identificación de los genéricos así como a sus precios. Así, cuando la prescripción sea por principio activo, el farmacéutico dispensará el medicamento de precio más bajo de su agrupación homogénea.


Me surgen tres preguntas:

1- ¿Han retocado las autoridades económicas el escenario presupuestario enviado a Bruselas para compensar estos regalos tributarios y sobrecostes de factores de producción?.. No es de extrañar que las autoridades económicas europeas miren con desconfianza y perplejidad los presupuestos super-extraordinarios que se aprueban en el minuto final de la legislatura. Quizás si vemos los regalos a los empresarios amigos, empiecen a entender la extraña lógica de esta compulsión presupuestaria.

2- ¿Para qué demonios queremos al Senado?: no es cámara de segunda lectura, sino la vía torticera para colar de forma menos visible y apartada del escrutinio público temas relevantes y con grandes repercusiones políticas y económicas. Cada vez más gente hace cálculos de lo que nos ahorraríamos prescindiendo de este cementerio de elefantes que nos sale tan caro.

3- Y no dejo de pensar (por esta y por otras legislaturas) que muchas de estos favores finales pueden correlacionarse estadísticamente con la ulterior recolocación de cuadros políticos desplazados por malos resultados electorales, y que migran al mundo de la alta asesoría de empresas (¡ojo, por su indudable talento!): la llamada puerta giratoria. 

Ya se sabe: hoy por ti, mañana por mi… estas hermandades tienen nombres mucho más feos en otras latitudes. Ah... quería decir presuntamente... ¿o no?


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