viernes, 10 de abril de 2015

Las propuestas de políticas de control de gasto sanitario son un galimatías que confunde y empieza a aburrir...


No es fácil entender los movimientos compulsivos del gobierno en políticas fiscales y sanitarias, especialmente cuando se tornan incoherentes y confusas.

Por una parte las autoridades económicas españolas le dicen a Europa que vamos a bajar el gasto sanitario hasta un 5,3% del PIB en 2017. Por otra parte las autoridades sanitarias españolas le dice a Farmaindustria que entienden su sufrimiento por la reducción de gasto en farmacia (extrahospitalaria con recetas, pues la hospitalaria sigue subiendo aunque el gasto se oculta celosamente), y que va a poner coto a la bajada, indizando a partir de ahora el gasto farmacéutico con el crecimiento del PIB.

Adjunto un gráfico de mi amigo Oteo con estimaciones de los gastos y escenarios del Gobierno de España... 

Primera incoherencia: si el %PIB baja para toda la sanidad, pero no para una parte (farmacia)... el resultado obvio es que los demás van a soportar esta no reducción (particularmente la plantilla y el salario de los profesionales).

Pero el asunto es más confuso aún: porque el Ministerio de Sanidad sólo tiene competencias reales en regular precios máximos autorizados de los medicamentos;  controla precios pero no cantidades; e incluso los precios pueden modificarse con subastas (a la andaluza) o cataloguiños (a la gallega); o visados e informes previos para justificar una prescripción... Por lo tanto es difícil entender cómo se puede comprometer a subida, bajada o indización del gasto quien no tiene la gestión del medicamento...

Y finalmente, surge una extraña norma que ofrece a las CCAA que se porten bien (no gasten mas... ¿ni menos? que el % PIB en farmacia - suponemos que de recetas), el premio de acceder a un fondo de crédito para inversiones (que la tecnológica FENIN y las constructoras esperan como agua de Mayo) ... contrayendo una deuda con la hacienda pública que antes o después habrá que pagar (vaya regalos)... y a quien se porte mal, el prohibirle las prestaciones complementarias que había desarrollado...

http://economia.elpais.com/economia/2015/03/23/actualidad/1427134316_461770.html 

De verdad que no puedo entenderlo; se me ocurre que son movimientos compulsivos para que el cadáver institucional de un Ministerio en declive, parezca que se mueve, que hace algo, y que mantiene una vida aparente de la cual muchos empiezan a dudar. La debilidad de la administración general del Estado para coordinar la sanidad, se une ahora al achique de espacios que ejecutan las autoridades económicas; malos tiempos para ser ministro de sanidad...

Mientras tanto no para de haber declaraciones, iniciativas, posicionamientos, reales decretos... que en gran medida son inaplicables e irrelevantes; lenta agonía; la muerte a escobazos que diría una buena amiga de Albacete... que me despierten cuando acabe este espectáculo de despropósitos y alguien quiera reconstruir eso que pomposamente llamamos SISTEMA NACIONAL DE SALUD... ea!



1 comentario:

  1. ni las CCAA ni sus servicios de salud pueden financieramente sobrevivir sin préstamos estatales para sus compras : es necesario fortalecer el papel del Estado frente a proveedores (por economía de escala) y garantizar que las prestamistas CCAA se alinen en el objetivo de gasto (tampoco parece que las condiciones sean leoninas) ....

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