martes, 5 de febrero de 2013

Hasta muriendo los pobres subsidian a los ricos.



La “cuarta página” de El País de hoy, trae un artículo de Vicente Navarro sobre las pensiones; además del núcleo de su argumentación sobre la variable productividad, que no se suele tener en cuenta por las voces apocalípticas dominantes, tiene una idea original que creo debe destacarse… o al menos a mí me ha llamado la atención…




Deberían también corregirse las inequidades existentes en la financiación de las pensiones. Es injusto que uno de los banqueros más importantes de España pague a la Seguridad Social un porcentaje mucho menor que un empleado de su banco. Como también es injusto que una persona trabajadora no cualificada (que vive 10 años menos que una persona de la decila superior de renta) tenga ahora que trabajar dos años más para pagarle las pensiones a la persona que le sobrevivirá 10 años. En realidad, el incremento de la esperanza de vida se ha concentrado en los últimos 40 años en las rentas superiores, habiendo sido menor en las rentas inferiores. Estos deberían ser los temas que centraran el debate actual sobre las pensiones: la creación de empleo y sobre todo, buen empleo, y la corrección de las desigualdades en la financiación de las pensiones.

Al jubilarse más tarde y morirse antes, el pobre rinde su postrer tributo a la inequidad estructural de la sociedad. Dicho en otros términos: intentemos desde el estado de bienestar prolongar la vida de los más desfavorecidos, e intentar que se jubilen a la edad en la que puedan disfrutar, al menos unos pocos años, de toda la plusvalía que ha generado y les han extraído…


Otra razón para perseverar…


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