sábado, 2 de febrero de 2013

Mensajes desde la sanidad a la economía




Esta semana he tenido una interesante reunión sobre el impacto en la salud y los servicios sanitarios de la crisis económica y las políticas de ajuste; fue convocada por la Organización Mundial de la Salud, con la participación activa del Observatorio Europeo de Sistemas Sanitarios y de cuadros técnicos de la Unión Europea; en ella presenté el primer borrador del caso estudio de España que estamos haciendo varios autores.

Tras muchos debates, intenté sintetizar lo que le diría a un Ministro o a un alto cargo de un Ministerio de Economía y Finanzas…


1- La forma en la que el gasto sanitario se ha expandido, no es la forma en la cual se puede contraer. El que hayamos crecido mucho en estos años pasados en sanidad, lamentablemente no significa que podamos retroceder por la misma senda "desinvirtiendo" como si el coche fuera marcha atrás.

2- Los “activos” de la sanidad son muy específicos (recursos materiales y humanos que no pueden tener un uso alternativo); por eso reducciones superiores al 2% anual o reinversiones superiores al 5% suponen destrucción de activos y pérdida global de eficiencia.

3- Para que sea cierto lo anterior, debe haberse acumulado grasa; en España, tras la década de crecimiento rápido aún tenemos algún reservorio adiposo; pero 2011 y 2012 ya han consumido la mayor parte de la energía almacenada…

4- Reducciones por encima del 10% anual nos llevan a un modelo de SANIDAD-MAD-MAX... una insensatez ineficiente que puede tener tintes apocalípticos para el servicio público. En esencia, porque supone recortar gastos variables (dejando ineficiente el coste fijo), y bloqueando la producción: si faltan suturas, catéteres, anestesistas o camilleros… se quedan los cirujanos y las enfermeras parados mirando al enfermo en el quirófano.

5- Para mejorar la adaptabilidad del sistema a reducciones y reinversiones, habría que facilitar la gestión local de sus factores fijos de producción: esto exige buen gobierno, buena gestión, gestión contractual, sistemas de información, transparencia y confianza en el profesionalismo. Economía debe dejar gestionar a las autoridades sanitarias; no atarlas en corto, sino darles grados de libertad…

6- Construir confianza exige reciprocidad y medios plazos; el cortoplacismo destruye cualquier modelo de pacto social; se trata de buscar en la buena política y en la estabilidad económica (aunque tenga un sesgo razonable de ajuste), las coordenadas de un contrato social renovado entre las profesiones sanitarias y los poderes públicos.

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