domingo, 12 de octubre de 2014

LO DECÍAMOS EN EL LIBRO BLANCO DE LA SANIDAD DE MADRID-2010... Prepararse para las crisis sanitarias...

Hace cuatro años, cuando publicamos el Libro Blanco de la Sanidad de Madrid coordinado por José Manuel Freire, era imperiosa la necesidad de reconstruir la Salud Pública, y preparar al SERMAS para una crisis sanitaria. Siempre he odiado cuando mi madre de niño me decía... ¡YA TE LO DIJE!... pero es que en este caso no se puede evitar gritar un ¡¡¡YA SE LO DIJIMOS!!! 

Para los que tienen la memoria flojita, paso este enlace y trascribo un apartado... 

http://librosanidadmadrid.es/index.html%3Fp=184.html  

2.1.6. Alertas y alarmas sanitarias

La visibilidad de la salud pública para los ciudadanos y también para los gobernantes se da fundamentalmente cuando surgen problemas de alertas sanitarias que adquieren determinada magnitud, en muchos casos solo mediática y se convierten en crisis. Lo que no quiere decir que sean realmente un problema de salud pública pero han pasado a ser un problema.

El manejo de las mismas es siempre complicado y los políticos ante el temor a equivocarse se lanzan a adoptar medidas de todo tipo en muchos casos sin justificación científica y que pueden ser aprovechadas políticamente, industrialmente y corporativamente. Muchos ejemplo se pueden poner de todo esto, la gripe A el más reciente, unos años antes la gripe aviar, vacas locas, meningitis, etc.

Estas crisis pueden ser de ámbito regional pero si ello es así, suelen ser de menor entidad salvo excepciones normalmente vinculadas a las aguas de bebida, contaminación ambiental local o alguna patología infecciosa tipo meningitis o legionella.

En la actualidad las crisis sanitarias tienen un alcance muy global, afectando a muchos países, continentes o incluso el planeta entero, todo ello facilitado por las comunicaciones, la economía globalizada, el turismo, etc. que hacen que las crisis que antes eran locales ahora se extiendan rápidamente más allá de esos límites locales.

La importancia sanitaria, política y mediática que adquieren las crisis ha llevado a que se vaya articulando en casi todas las administraciones, pero sobre todo en las autonómicas responsables de la salud pública por haber sido transferida su competencia, unidades y servicios para el manejo de esta crisis, protocolos de actividades, personal de guardia, etc.

Aun cuando es imprescindible que la Administración General del Estado articule las medidas de coordinación y control de crisis sanitarias para todo el Estado y la Ley de Salud Pública estatal puede ser una buena oportunidad para hacerlo, una comunidad autónoma como la Comunidad de Madrid también ha de establecer los mecanismos y las reglas de abordaje de crisis de salud pública en su territorio.

En la futura Ley de Salud Pública de la Comunidad de Madrid se dedicará un capítulo de la misma a la ordenación de actuaciones a nivel normativo y estructural sobre este tema.

Por último señalar que la utilización de las crisis políticamente ha sido casi una constante en los últimos tiempos; hay que buscar el compromiso para que esto no sea así en el futuro y trabajar en niveles no mediáticos con todos los responsables del abordaje de crisis más allá de la necesidad de control de malas actuaciones que se puedan producir. La propuesta efectuada en otro punto de este documento de que la Autoridad Sanitaria responsable de Salud Pública sea un profesional cualificado nombrado por la Asamblea de Madrid puede ayudar mucho a este planteamiento de no politizar problemas de salud pública que alarman a los ciudadanos.

sábado, 11 de octubre de 2014

¡Increíble pero cierto!: Javier Rodríguez ha superado a Javier Fernández Lasquetty creando alarma social y enfado sanitario.

 
En el singular concurso abierto en la Comunidad de Madrid desde hace ya muchos años para conseguir el despropósito sanitario más grande, Esperanza Aguirre y su epígono Ignacio González han fichado excelentes ejemplares, que han intentado por todos los medios superar lo imaginable.

Manuel Lamela (2003-2007) decidió pasar al imaginario colectivo como el martillo de los médicos genocidas del Hospital Severo Ochoa, y de paso introducirle el miedo en el cuerpo a todos los médicos de España que intentaran aliviar el dolor de los pacientes terminales. El desaguisado fue de muy alto nivel, aunque ningún tribunal validó su purga inquisitorial: obligó a que la Organización Médica Colegial y la SECPAL hicieran un documento (Guía de la Sedación Paliativa: https://www.cgcom.es/sites/default/files/guia_sedaccion_paliativa.pdf ) , para restaurar la normalidad alterada, que en justicia debería haberle incluido un prólogo dedicado a la gran cagada del político sanitario madrileño. Que yo sepa no ha pedido excusas.   

Juan José Güemes (2007-2010),  joven y atractivo economista, estuvo más entretenido con obras hospitalarias y externalizaciones; no alcanzó un perfil muy alto en la contienda por despropósitos, o al menos no en el escenario público, aunque parece que su relación con el mundo empresarial llevó a entablar muchas relaciones con amistades peligrosas, de esas que engrasan luego las puertas giratorias. Al parecer la Sra Aguirre se enfadó con él por tontear co Rajoy y Rato, y no ser tan devoto a su persona como suele esperar y exigir a sus colaboradores. Que yo sepa, no explicó porqué dejo el cargo, justo antes de que la crisis económica se hiciera evidente en la sanidad.

Javier Fernández Lasquetty (2010-2013) viene al sector en tiempos de vacas flacas: es un producto de laboratorio, crecido in-vitro desde el barrio de Salamanca, atravesando las nuevas generaciones del PP Y FAES para aterrizar impoluto en la sanidad madrileña. Este sí que la lió parda desde octubre de 2012 con un llamado "Plan de Medidas de Garantía de la Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid", que ponía patas arriba al Servicio Madrileño de Salud, subastando al sector privado seis hospitales e instaurando la primacía de la provisión privada y la externalización como nueva política sanitaria (nunca validada en programa electoral alguno). 

Al lío que montó se le dio el nombre de MAREA BLANCA, y precipitó otras mareas de colores variados en diversos sectores, e incluso saltó a otras Comunidades Autónomas y puso de los nervios a otros Consejeros que andaban aplicados en recortar gastos y no querían ruidos. Claro, que Javier Lasquetty contó con la ayuda inestimable de un Director General de Hospitales, Antonio Burgueño, que asesoró con gran creatividad e imaginación desbordante, la realización de medidas tan esperpénticas como hacer del Hospital de la Princesa un geriátrico de Alta Especialización, o la de cerrar el Hospital Carlos III como hospital de agudos para también ancianizarlo ... (¡uy!... decisión de efectos retardados).

Los tribunales, en el último minuto, descomponen toda la fiesta de privatización hospitalaria de Madrid, lo que implicó mandar a casa a grupos empresariales caribeños que habían sembrado de declaraciones pintorescas esta aburrida meseta española.

La desmesura lleva a Ignacio González (desde 2012 presi de Madrid por escapada de Esperanza Aguirre) a buscar un perfil más apacible para que tranquilice el sector, pues se vienen en 2015 unas elecciones muy reñidas, y con tanto recorte las cosas van regular tirando a mal.  Y aquí es donde aparece el pacificador Rodríguez...   

Javier Rodríguez Rodríguez asume desde el 28 enero 2014 la dirección de la sanidad de Madrid. El veterano y cuasi-eterno médico-político del PP que ha chupado banquillo durante todas las legislaturas que alcanza la memoria a recordar, tenía por fin su momento de gloria. E Ignacio se lo puso facilón... nada de tocar los cataplines con más privatizaciones; permitir dar un respiro a eventuales e interinos, y no seguir pidiendo reducciones extraordinarias en el presupuesto (sólo las ordinarias).

Era todo un reto ganar el concurso de despropósitos en estas condiciones. Se necesitaba algún evento externo que ayudara un poco. Y vino de fuera el Ebola (bueno, más bien lo trajo Rajoy con una decisión de repatriación que contrastó poco-nada las condiciones reales de la atención sanitaria y salud pública en Madrid). Pero incluso con el Ébola, había que competir con muchos otros que también querían aprovechar la situación para despacharse a gusto y hacer el burro.

Pero sólo un gran maestro se crece con las dificultades: en sólo dos días de declaraciones ha conseguido superar de tal manera a todos los Consejeros anteriores que su dimisión ha sido reivindicada en todo el arco parlamentario y mediático. A la alarma social y el enfado de los sanitarios, Javier ha añadido una particular supuración de prepotencia, una bilis de desprecio clasista casposo y trasnochado, una falta de caridad y compasión con la víctima, y una falta de respeto a toda las sociedad, con esa chulería con la que nos informó urbi et orbi que él tenía su vida resuelta, y que nos estaba haciendo un favor llevando la pesada carga de la sanidad de Madrid...

En cinco palabras: in-su-pe-ra-ble... lo que otros tardaron años, él lo ha conseguido en apenas tres días. Sin que aun se haya reunido el jurado, el premio del despropósito sanitario va a ser para él seguro. Y otros premios nada bonitos que podrían serle concedidos, y por los que permanecerá en el imaginario colectivo.

¿No tendrá a mano el PP de Madrid alguna persona tirando a normalita que nos ayude a llegar indemnes hasta las próximas elecciones autonómicas?... luego ya (eso espero) creo que no hará falta que se preocupen del asunto.






jueves, 9 de octubre de 2014

Rindamos un homenaje público a las AUXILIARES DE ENFERMERÍA Y LOS CELADORES


AUXILIARES DE ENFERMERÍA Y CELADORES

Ellas y ellos están ahí. Al lado de nuestros padres y madres hospitalizados. Les tocan con sus manos apenas enguantadas, cuando todos los demás ponen barreras y distancias con instrumentos y tecnologías. Les limpian con cariño y cordialidad cuando la bata y la sábana se han convertido en un pequeño gran desastre porque la caca ha desbordado el pañal. Humanidad, hasta límites inconcebibles.

Mi padre falleció hace poco; bueno, no tan poco, pero me sigue pareciendo ayer. Cómo he agradecido el trabajo de auxiliares y celatas. También de médicos y enfermeras, claro; todos fueron muy competentes y amables. Pero médicos y enfermeras tienen su propio brillo y reconocimiento profesional, y parece que la gran estima social les significa a ellos más que a otros.  Por eso quiero ahora cambiar el foco a celadores y auxiliares de enfermería. Gracias por cómo tratasteis a mi padre. No importa en qué hospital fue. Sois buena gente, muy buena gente. Ganando una miseria... el nuevo nombre de las auxiliares... TECAEs me contaban la broma... TECAEs patrás cuando ves la nómina .

Y manteniendo el buen humor entre pañales, comidas, cuñas, levantar, sentar acostar, horas de guardias, risas, bostezos, prisas, agobios, agua, más pañales, botellas, duchas,... y los malos modos de algunos mequetrefes que siempre los hay...  

Y luego el adiós a los pacientes que se van de alta; a veces auxiliares y celadores están radiantes de alegría porque hay auténtico aprecio y amistad, y los enfermos se recuperan y se van para seguir su vida... otras veces la pena de ver que no va bien, que decaen, que se vuelven más frágiles, que acaban yéndose... Una pena inconmensurable cuando son niños y jóvenes cuya vida se trunca tan inexplicablemente pronto.

Al observar a esta gente, normal, sencilla, pero muy profesional, dan ganas de traer de la oreja a los canallas de las tarjetas negras de Bankia, a los que se ponen sueldos desorbitados porque se creen mejores que otros, a los que engañan y estafan sin conciencia ni vergüenza.  

Por eso me ha escandalizado hasta un límite inconcebible el insulto a Teresa. La auxiliar de enfermería que arriesgó su salud y su vida cuidando a un paciente de Ébola en el Hospital Carlos III de Madrid. Seguro que ella hubiera querido asearle, limpiarle, cuidarle, e incluso tocarle... pero tuvo que entrar con una extraña escafandra, y estaba tan malito ya... , y por atenderle acabó nadie sabe aún cómo, contagiada ella misma de esta tremenda enfermedad.

Ninguna persona de buena fe puede echarle en cara nada; todo lo contrario. Ella ha arriesgado todo lo que tiene, toda su vida, para ayudar a otros; de forma discreta, sencilla, cordial, próxima... ¿Qué mierda de reproches puede hacerle un Consejero de Sanidad que debería ser el primero en agradecer su servicio y honrar su trabajo?

Mundo ingrato y desalmado; el poder emborracha a estos líderes que primero quisieron malvender la sanidad pública, luego la han erosionado con recortes irresponsables, y finalmente quieren culpabilizar a los trabajadores que la mantienen funcionando cada mañana. Pero no debemos dejar que lo hagan. No lo consentiremos.

Aquí contamos todos; cada persona es un ciudadano; cada trabajador es igual de digno y necesario que otro; la auténtica casta es la de de los que se creen más o mejor que otros. La sanidad pública es para servir a los demás, no para servirse de ella. ¿No habrá un puñado de líderes dignos en el Partido Popular que alcen sus voces para enderezar este desaguisado?

Mientras tanto toca que nos cuidemos unos a otros, y todos juntos cuidar a nuestra sanidad pública. Y por eso, hoy quiero rendir mi tributo de admiración a Teresa, a los celatas y auxiliares, a la gente de la limpieza, a los que son invisibles para los jefes y los popes, pero no para los pacientes y sus familias. Gracias a todos, gente buena, gente valiente, gente del pueblo. 

Enlacemos todos por un momento las manos para pedir que Teresa salga adelante...





Acabo de firmar la petición "Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: Ruego se conceda la Cruz de la Orden Civil de Sanidad a Teresa Romero Ramos, auxiliar de enfermería contagiada por el virus Ébola durante su actividad asistencial." en Change.org.

http://www.change.org/p/ministerio-de-sanidad-servicios-sociales-e-igualdad-ruego-se-conceda-la-cruz-de-la-orden-civil-de-sanidad-a-teresa-romero-ramos-auxiliar-de-enfermería-contagiada-por-el-virus-ébola-durante-su-actividad-asistencial?recruiter=29871607&utm_campaign=signature_receipt&utm_medium=email&utm_source=share_petition

La Cruz de Epidemias se estableció por Real Orden de 15 de agosto de 1838, y la Orden Civil de la Beneficencia se creó por Real Decreto de 17 de mayo de 1856, ambas distinciones honoríficas se fundieron por Real Decreto del Ministerio de la Gobernación de 29 de julio de 1910 quedándose con el nombre de Orden Civil de la Beneficencia. Su finalidad era premiar los servicios y méritos relevantes de carácter sanitario, o prestados con motivo de la asistencia a luchas sanitarias o epidemias. La Orden Civil de Sanidad sustituye a dicha condecoración desde 1983.


lunes, 6 de octubre de 2014

Ebola en España... lo que no podía ocurrir, porque todo estaba controlado...

Maldita sea...

Mala suerte la de la enfermera que se contagió del segundo caso importado (Manuel García Viejo) al prestarle asistencia en el Hospital Carlos III.

Pero algo más que mala suerte...

Primero, la decisión de traerlos. El principio de precaución aconsejaba otra cosa...
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/08/08/actualidad/1407509282_008227.html
http://repunomada.blogspot.com.es/2014/08/dilemas-en-torno-al-ebola-y-la.html

Segundo, la falta de preparación práctica (no teórica); improvisación y efectismo; en el gobierno de España, y en el de la Comunidad de Madrid.

Tercero, la aparente seguridad en el criterio de muchos expertos diciendo que con las medidas convencionales era suficiente y que no había que alarmarse ni tomar medidas de precaución exageradas. Los planes de contingencia y la preparedness se formulan para eventos muy poco frecuentes pero altamente dañinos... creo sinceramente que este era un caso apropiado...

Bien, pues lo que no podía ocurrir ha pasado ya; ¿revisaremos las causas?... ahora toca activar la salud pública central y autonómica... la central está anémica, y la autonómica dispersada porque hace años un Consejero decidió que Madrid no necesitaba una autoridad de salud pública unificada y reforzada como Dirección General.

Rendición de cuentas. Toca. Mi pensamiento y deseos de recuperación para la enfermera contagiada.

Maldita sea...

jueves, 28 de agosto de 2014

REFORMAS HUÉRFANAS DE EVIDENCIA EN EL NHS BRITÁNICO...¿Y EN ESPAÑA?



Excelente el análisis de Scott Greer y colegas, sobre la arquitectura del poder en el Sistema Nacional de Salud inglés:



Particularmente deliciosa la capacidad de síntesis en lo que se refiere al pensamiento único que ha dominado 30 años de evolución en una cadena humana que enlaza Thatcher, Major, Blair, Brown y Cameron…

He aquí una traducción libre que me he atrevido a hacer…

La reorganización de 2013 del NHS de Inglaterra (Servicio Nacional de Salud) fue muy radical, tanto que incluso su Director Ejecutivo Nicholson dijo la ya famosa frase de que las reformas requeridas por el Gobierno de Cameron supondrían un cambio tan grande que podría verse desde el espacio exterior…

Al igual que con las reorganizaciones anteriores del NHS, tanto las grandes como las pequeñas, las ideas eran ya muy familiares [y que ya llevan más de 30 años impregnando gobiernos y personas]:

1.      la idea de que activar el papel del generalista en la organización del conjunto de servicios sanitarios (commissioning) mejoraría la asistencia y la eficiencia;

2.      la idea de que el centro del sistema, configurado desde el Departamento de Salud, era demasiado grande y dictatorial;

3.      la idea de que los niveles territoriales intermedios de gestión, tales como las autoridades sanitarias estratégicas  (28 creadas en 2002, reducidas a 10 en 2006) eran burocráticas y superfluas;

4.      la idea de que la competencia entre proveedores mejora la calidad y la eficiencia;

5.      la idea de que es la gestión y no la política la que puede mejorar los servicios sanitarios;

6.      y la idea de que sería posible inventar, para siempre jamás, una estructura para el NHS que fuera inmune a la politización.

Todos estos elementos ya estaban presentes en las reformas de 1988 del Gobierno Thatcher, que implementó el “mercado interno en el NHS”, e incluso en las de 1983 donde substituyó un sistema administrado por profesionales sanitarios por otro gobernado por gestores.


Buen menú para un debate local sobre nuestro particular pensamiento único; hagamos un esfuerzo por adaptarlo, aunque ya anticipo que nuestra política sanitaria siempre ha sido más chapucera y atolondrada… ¿para qué formular políticas y escribir libros blancos si se puede ir improvisando cada mañana?...

1.  La atención primaria… decimos que es el centro del sistema, pero acaba siendo la papelera de reciclaje de todo lo que no quiere el otro nivel, o no encaja en el resto de dispositivos… tan especializados que sólo aceptan aquello que encaja en su función, saber o tecnología.

2.  El centro del sistema… lo mantenemos en su función principal… política-espectáculo, y extinción rápida de cualquier función técnica que habite en las paredes del Paseo del Prado; en breve quedará la función política pura, atrincherada tras un enorme gabinete de prensa, que se dedicará a reivindicar cada buena noticia que surja en cualquier lugar, y a señalar ante cualquier problema que “la sanidad está trasferida a las Comunidades Autónomas (CCAA)”; ahí podríamos dar lecciones a los británicos: centralizar sueños, descentralizar pesadillas.

3.   ¿Niveles intermedios burocráticos y superfluos?:

Bien; en lo que se refiere a las CCAA no cabe hablar de un “nivel intermedio”, ya que tras las trasferencias, se quiera o no, son los verdaderos sistemas (autonómicos) de salud; ¿tamaños sub-óptimos?... por supuesto que sí para un montón de funciones; ¿posible de arreglar?... con no empeorar ya tendríamos bastante; y ensayar buenas terapias sintomáticas para ir arreglando problemas (recordemos que la sanidad no inventó el Estado de las Autonomías, pero constitucionalmente ha tenido que adaptarse…)

Y en lo que se refiere a los niveles intermedios de gestión de estos servicios regionales de salud… aparece un buen tema de debate y grandes posibilidades de excitar el secular odio de la bata (clínico) a la corbata (gestor): pero lo curioso es que en vez de mejor gestión, lo que acabamos teniendo en más y peor gestión; en Madrid sabemos bien que la desaparición de las gerencias de primaria ha supuesto una desvertebración de las funciones técnicas que apoyaban a los centros de salud; la “burocracia” se ha replegado a una oficina central más confortable y más lejos de los problemas cotidianos… (¡cielos, de nuevo centralizar sueños y descentralizar pesadillas!)

4.  La competencia produce calidad y eficiencia… vamos, ¡esto en un país de pícaros no se lo cree nadie!; como muestra este precioso botón…

Según la confesión que la exconsellera de Salud del Govern del PP entre 2003 y 2007 Aina Castillo ha hecho ante la fiscalía anticorrupción, el entonces president del Govern Jaume Matas le dio las instrucciones para primar a uno de los aspirantes en el concurso de Son Espases en un conocido gimnasio de un polígono de Palma. Castillo asegura que el president le explicó cómo la mesa de contratación debía dar la máxima puntuación a uno de los grupos licitadores. 

http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2014/08/21/castillo-afirma-matas-contacto-gimnasio/956178.html

… si entramos en este debate del papel de la competencia, necesitaríamos hablar de regeneración y buen gobierno; e incluso en estas condiciones, el sector muestra una enorme asimetría de información y poder entre los diversos agentes; por ello mucho recomiendan modelos de competencia por comparación e incentivos blandos (tipo torneo, sin facturación). 

5.   ¿Más gestión y menos política?; es equívoco el dilema; más talento y menos enchufismo; más fundamentación técnica y menos intereses ocultos; con la “casta” (perdón por el uso del Podémico y polémico término)  incrustada en buena parte de las élites políticas, es fácil montar una caza de brujas…; Pero ojo porque la buena política es la única fuerza anti-entrópica que permite salirse de las lógicas y las inercias de los sistemas complejos; en sentido contrario: sin política hay también política, pero ésta la dicta el “establishment”, que actúa soterradamente para pervertir el interés general y satisfacer los grupos de interés en función de su capacidad de influencia. Muchos políticos buscan expertos de alquiler para sacralizar reformas; y luego dicen que ellos hacen caso a los técnicos y que no quieren que la política les influya en sus decisiones… políticos anti - políticos, prueba evidente de la postmodernidad.

6.    ¿Una institución a prueba de la politización?; bien… la reorganización permanente es un deporte para cualquier político que se precie. Recuerda el aforismo del ejecutivo senior que le entrega al ejecutivo junior tres sobres cerrados para que vaya abriendo en las inevitables crisis que tendrá: primer sobre… eche la culpa al anterior; el segundo, necesitamos una reorganización y un nuevo organigrama; el tercer sobre… vaya preparando otros tres sobres para el siguiente directivo que la va a substituir en breve.

Lamentablemente ningún modelo organizativo garantiza el éxito (y menos de forma permanente), aunque algunos aseguran el fracaso… Hablemos pues de principios e instrumentos de buen gobierno (rendición de cuentas, trasparencia, participación, integridad, inteligencia…)


 Buen menú de ideas para pensar... y combatir las políticas basadas en la NO EVIDENCIA, es decir, en la CONVENIENCIA o el INTERÉS. Cuestionar el pensamiento único es esencial para encontrar nuevas alternativas y aumentar nuestros grados de libertad... 






miércoles, 6 de agosto de 2014

Dilemas en torno al Ebola y la repatriación de infectados a España

El CDC (Centre for Desease Control de Atlanta, EEUU) ha establecido cerca de 50 medidas de salud pública para el tratamiento de pacientes hospitalizados infectados con el virus de Ebola: se estructura en estos 11 epígrafes: ubicación del paciente, equipos de protección para el personal, equipos de asistencia clínica, limitación de procedimientos invasivos, control de procedimientos que producen aerosoles contagiosos, higiene de manos, control del medioambiente para evitar la propagación, control de inyección y medicación parenteral, duración de control del paciente, monitorización de todo el personal y personas potencialmente expuestas, formación, control y seguimiento de los visitantes...


No me cabe duda de que los estadounidenses, como potencia global cuyo poder militar ha jugueteado con guerras químicas, bacteriológicas y víricas, tienen medios, lugares y equipos bien adiestrados para aplicar estas recomendaciones. Y que por ello repatríen a dos compatriotas infectados en condiciones de gran seguridad; incluso para investigar y buscar mejor preparación para esta y futuras amenazas epidémicas.

¿Debe España repatriar a sus sanitarios infectados?  En concreto a Miguel Pajares, médico de la Orden de San Juan de Dios, que enfermó por la generosidad de estar atendiendo a estos pacientes. Sería el segundo país que trajera un paciente del foco epidémico, después de Estados Unidos.

El debate ha saltado en los medios, salpicado de miedo y otras consideraciones. No cabe duda de que el padre Pajares se merece venir a España; se merece el mejor cuidado posible, ya que tratamiento específico no existe. Y se merece que todos le deseemos que sea de ese 20% que consigue salvarse de esta letal infección. Yo no dejo de recordar a todos mis alumnos de San Juan de Dios, y de la calidad humana de estas gentes que contrasta con tanta mezquindad ambiental.

Y si España fuera un país puntero en protección de la salud, en cooperación sanitaria internacional, y en "preparedness" (capacidad de preparación activa para incidentes poco probables pero muy dañinos), quizás podría recomendarse sin demasiados reparos la repatriación.

Pero pasan cosas que alimentan la desconfianza...

a) La falta de una autoridad central de salud pública, porque en su los años 80 se trasfirió a las CCAA y se fueron atrofiando los dispositivos técnicos para desarrollar la protección de la salud desde el Ministerio de Sanidad... de hecho, el Instituto de Salud Carlos III traspasó su hospital a la Comunidad de Madrid, y el propio Instituto pasó a depender del Ministerio de Economía y Competitividad privilegiando su función de financiación de la investigación en detrimento de las de control de riesgos de salud pública (es de justicia reconocer que los laboratorios de control de Majadahonda, y el Centro Nacional de Epidemiología tienen una vía de coordinación funcional con Sanidad).

b) El efecto acumulativo de la crisis sobre las plantillas, los equipamientos, las inversiones... decía Rajoy que los españoles habíamos hecho un gran esfuerzo para cuadrar las cuentas... para cuadrárselas a los rescatadores bancarios; pero la manta que ha cubierto el agujero de los piratas financieros, ha dejado al descubierto los servicios de bienestar. La erosión de los servicios no deja holguras para muchas nuevas acciones; cuando apareció el síndrome tóxico el gobierno de UCD en pocos días sacó un crédito extraordinario que en semanas se canalizó hacia nuevos dispositivos sanitarios (atención a pacientes) y de salud pública (inmovilización y retirada del aceito tóxico y estudios epidemiológicos y toxicológicos). ¿Dónde estarán ahora los nuevos recursos para afrontar nuevos retos?

c) Las condiciones específicas de la Comunidad de Madrid, como líderes en políticas sanitarias atípicas y extravagantes... En tiempos de Esperanza Aguirre se abolió la Dirección General de Salud Pública (¿por qué ha de haber salud pública si no hay salud privada en el organigrama?); se desestructuró la planificación sanitaria del territorio anulando las áreas de salud (¿no vendría bien ahora haber planificado un centro especializado para medicina tropical y alarmas epidemiológicas?); y finalmente se intentó privatizar (perdón, externalizar) la prestación de servicios al sector privado, ignorando la enorme responsabilidad colectiva que emana de la prestación sanitaria (aunque sólo sea por las externalidades negativas de las epidemias).
d) La elección del Hospital Carlos III, en pleno proceso de desmontaje para hacerlo un hospital auxiliar para el Hospital General de la Paz deja en evidencia que nuestra hispánica "preparedness" es más patética de lo imaginado.

Mal asunto: porque la confianza en que todo funcione como en los protocolos americanos es más un acto de fé que el resultado de evidencias organizativas, técnicas y de políticas de protección de la salud. ¿Que luego los sanitarios con su entrega, valor, iniciativa  e ingenio van a compensar la chapuza cósmica de autoridades y gestores?... quizás sí, pero en términos de probabilidad un pequeño fallo puede tener enormes consecuencias. Trasvasar una epidemia de ébola a otro continente no es una circunstancia menor...

Acabo con una historia relativa a la teoría del caos; en el primer libro de Parque Jurásico de Michael Crichton (y en la película), el matemático Malcom pronosticó que la extrema seguridad prevista para confinar a los dinosaurios en el parque no iba a funcionar, porque la existencia es caótica y siempre el desorden aparece (la vida se abre paso): lo imposible ocurrió (en este caso un informático mal pagado intento robar unas especies y desactivó los sistemas de contención).

El error cero no existe; ¿nos arriesgamos?; cuando nos tranquiliza Ana Mato... ¿de verdad sentimos un subidón de confianza y seguridad?

Lo siento por Miguel Pajares, pero en estas circunstancias, y con estas desconfianzas, no tengo claro qué sería mejor hacer... quizás sería más efectivo y seguro mandar a Liberia un hospital de campaña español (para él y para otros), que mejorara su calidad de cuidados (al mismo nivel que recibirá en Madrid), pero evitando el riesgo de trasladar la epidemia de continente... malditas decisiones cuando ya no se puede hacer más que elegir entre lo malo y lo peor... 





viernes, 1 de agosto de 2014

Contra la injusticia y la impunidad, memoria, mucha, muchísima memoria...


La brutalidad genocida practicada por el ejército israelí hoy, viene a cubrir y ocultar la que practicó ayer.

El nuevo corrupto de hoy atrae los focos y los desvía del corrupto de ayer, y el de anteayer.
El ruido mediático aturde el buen juicio y colapsa la memoria.

Pero la justicia obliga a no olvidar; a que estas ofensas no sean dejadas de lado simplemente por la indiferencia o la saturación.

En esto sí que los periodistas tienen una gran responsabilidad.

Pero si no la ejerce, nos toca a los ciudadanos perseverar en la memoria. Anotar en una libretita, por ejemplo, las cosas que van ocurriendo y los personajes que van dilapidando nuestro capital moral, de bienestar y de inteligencia colectiva.

Que no vengan políticos que deben su carrera a la compra de diputados, a dar lecciones de lucha contra el transfuguismo (en mi libretita viene Esperanza Aguirre y el Tamayazo); que no vengan los sindicatos de clase a clamar contra una gran conspiración contra ellos (que la hay!) cuando se les dice que deben fumigar la casa de las carcomas oportunistas que se han adueñado de ellas (en mi libretita tengo anotada a la UGT andaluza y los maletines piratas de salvador bachiller falsificados en Asia con cargo a fondos de formación); que no me hablen de ronovación y regeneración, cuando aparecen caras como la de Leire Pajín...

Que no vengan los de Convergencia a decir que el asunto de Pujol es algo personal y que no afecta ni a Cataluña ni a su clase dirigente... 

Mientras el Partido Popular no deje de echar las culpas a un extraterrestre llamado Bárcenas, y asuma que hizo trampas aprovechando dinero de todos para sacar aún más ventaja en las campañas electorales, no voy a dejar de recordarlo y proclamarlo a los que me quieran oír...

Y cuando Ignacio González o quien sea el que presenten por Madrid, se ponga la piel de cordero para decir que el defenderá los servicios públicos, yo  miraré en mi libretita que si hoy mantenemos la sanidad pública sin privatizar fue precisamente por una marea blanca que le hizo retroceder...

Cuando toque votar, busquemos información y revisemos la prensa; actuemos con juicio y seamos inteligentes; es el momento donde toca hacer balance; y si andamos flojitos de memoria... pues a sacar del cajón la libretita... y ser justos pero implacables.