miércoles, 6 de abril de 2016

¿Sin la Colaboración Público-Privada no se hubieran podido construir hospitales necesarios?... ¡Amos Anda!

El dinero ni se crea ni de destruye, sólo cambia de bolsillo... dicen; pensar que sin el crédito de un banco no se puede construir ningún hospital, deja sin explicar las 52.000 camas de la red pública de INSALUD que se construyeron en 17 años. 

Y además el crédito bancario es superior en precio al endeudamiento público. ¿Pero es que alguien se cree que al final no hay que pagar las deudas?

La operación financiera ha salido cara, y esto (casi) no lo discute nadie. En la burbuja de ladrillo sanitario, quizás al principio se buscó hacer viables inversiones, sorteando con una trampilla contable el límite de la Unión Europea de déficit y endeudamiento. Pero pronto se encontró el verdadero placer de la colaboración público privada: pasarle el coste a la siguiente generación. 

Ojo, déficit: si las CCAA hubieran incrementado su capacidad normativa sobre ingresos, o dejado de hacer Calatravas, festivales de Otoño, regatas, aeropuertos, polideportivos, o lo que fuera divertido en cada lugar, igual podrían haberlo financiado (déficit = ingresos - gastos). 

Es mal gobierno desde el principio al final; porque al encontrar una forma tan liviana de hacer hospitales sin tener que pagarlos, se acabaron haciendo donde hacía falta y donde no hacía falta. 

Y esto nada tiene que ver con el debate sobre externalización de servicios de mono gris o de bata blanca... que ese es otro cantar... del que hoy no toca hablar. 

martes, 5 de abril de 2016

La torpeza del área única de Madrid sigue nublando el entendimiento organizativo.

Esperanza Aguirre borró el dibujo territorial de Madrid para que cada cual fuera donde quisiera. Esta medida, lejos de ser una erupción de ideología liberal, era el manto para ocultar los desastres de planificación de infraestructuras: al romper la relación entre recursos y población, nadie le podría achacar que los ratios de camas, médicos, enfermeras, altas, consultas, etc. por habitante estaban desequilibrados… porque cada cual podía ir donde quisiera. Bueno, para los nuevos centros externalizados con pago capitativo, la cápita aún seguía siendo parte del sistema de pagos, pero podían asumir demanda adicional de fuera con ventajas económicas.

Por lo anterior, además de la venta política de esta libertaria elección, se creaba un curioso sistema por el cual una parte del sistema (centros propios con presupuesto erosionado) perdían dinero si atraían demanda (incurrían en costes variables adicionales), mientras que otra parte podía incrementar sus ingresos si atraía gente. Y un call-centre, también externalizado a una empresa (Centro de Atención Personalizada para dar citas) se situaba en medio de todo el flujo asistencial, con creciente desconfianza por los médicos de los hospitales públicos sobre su neutralidad en la orientación de las preferencias de los pacientes a las derivaciones a centros.

El discurso de la elección (“choice”) en el imaginario liberal, es que los consumidores bien informados, fuerzan con sus decisiones una competición entre proveedores de servicios para premiar a unos, castigar a otros, y obligar a mejorar a todos. Para ello el dinero ha de seguir a los pacientes. Pero las condiciones necesarias para que la elección sea un motor de mejora no se producen fácilmente en la sanidad: hay asimetría de información entre proveedores y clientes, y también entre proveedores y financiadores (autoridades sanitarias); hay poca información sobre calidad, y la que hay debe interpretarse en un contexto específico; y, finalmente la sanidad no es un bien de experiencia, donde el uso repetido genere consumidores altamente informados: porque enfermamos de cosas diferentes, y porque la ciencia y la técnica dejan rápidamente desactualizados los conocimientos de los enfermos.

Quizás por esto, empíricamente se muestra una preferencia de los pacientes a buscar al proveedor habitual más próximo (en primaria y en hospitales); de hecho, los centros hospitalarios configuran monopolios locales, que además son internalizados por la población como un patrimonio y activo a defender.

Si lo anterior fuera poco, en los sistemas sanitarios públicos es muy difícil hacer operativo eso de que “el dinero siga al paciente”: primero porque los hospitales menos elegidos no son fáciles de cerrar (la población local se opondría); y porque si pagamos en función de volumen de servicios prestados, será fácil que todos induzcan actividad adicional (la oferta sanitaria puede inducir muchísima demanda), de manera que se romperían el techo presupuestario. 

A menor nivel esto también ocurriría con los sistemas capitativos en los cuales el hospital de afiliación ha de pagar al hospital externo que ha prestado la asistencia: si todos cobran así, se produciría una guerra de atracción de actividad barata y rentable (partos con anestesia epidural) y de expulsión de actividad cara y ruinosa (pluripatologías con complicaciones).

Lo más trágico de esta obsesión, es que no están reñidas la libre elección y la territorialización de recursos sanitarios: en efecto, uno puede zonificar “POR EL LADO DE LA OFERTA”, de manera que se garantice una coordinación, no sólo gestora (“corbata con corbata”), sino fundamentalmente clínica (“bata con bata”). Si funciona bien, creará una senda facilitada para un 70-80% de los procesos y episodios asistenciales; y poco importará que un 20 – 30% pueda realizar su preferencia de acudir a otro centro, o de buscar una segunda opinión. Es más, como derecho ciudadano debe aceptarse esta situación y facilitar la información y el apoyo para que obtengan esta derivación, sea asistencial o de segunda opinión.

Si las autoridades sanitarias de Madrid se detuvieran a pensar, volverían a la idea de territorializar los centros sanitarios, recrear estructuras directivas y gestoras para la atención primaria, y articular la gestión de lo sanitario y lo socio-sanitario. Y abandonarían la fantasía jerárquica del meso-gestor industrial, para trabajar de manera más humilde en crear las condiciones para que las organizaciones profesionales sanitarias desplieguen todo su potencial.
                                  



miércoles, 30 de marzo de 2016

Proyecto de Ley para lo del Buen Gobierno sanitario en Madrid: el parto de los montes... distócico y patético

Ley de Buen Gobierno de la Sanidad de Madrid: el parto de los montes es un ratoncito chuchurrío.

Tanto lío para esto…

BORRADOR DE PROYECTO DE LEY DE INCLUSIÓN DE ÓRGANOS DE PARTICIPACIÓN PROFESIONAL Y DE ASESORAMIENTO EN LA ESTRUCTURA DE LOS CENTROS SANITARIOS DEL SERVICIO MADRILEÑO DE SALUD, DE PROFESIONALIZACIÓN DE SU FUNCIÓN DIRECTIVA Y DE TRANSPARENCIA, ACCESO A LA INFORMACIÓN Y BUEN GOBIERNO DEL SISTEMA SANITARIO

No merece mucho la pena un análisis pormenorizado; demasiado esfuerzo para tan pobres rendimientos. Pero sí algunos comentarios:

1- Desajuste entre el alambicado título y los contenidos; y entre el Artículo 1, que dice que el objeto de la Ley sería regular órganos de participación profesional y asesoramiento y el Artículo 4 nos habla de “órganos de gobierno y dirección”: ¿es que acaso los directivos son asesores?

2- Tras haber intentado extinguir cualquier ámbito territorial de responsabilidad de los centros sanitarios de Madrid con la extravagancia maliciosa del “área única”, ahora resulta que se necesita alguna correspondencia entre centros y territorios para articular la participación… como la Ley no sabe qué decir… pues se lo pasa al reglamento.

Sólo a modo de recordatorio de lo que dice nuestra añeja Ley General de Sanidad de 1986…
Artículo cincuenta y seis
1. Las Comunidades Autónomas delimitarán y constituirán en su territorio demarcaciones denominadas Áreas de Salud, debiendo tener en cuenta a tal efecto los principios básicos que en esta Ley se establecen, para organizar un sistema sanitario coordinado e integral.
2. Las Áreas de Salud son las estructuras fundamentales del sistema sanitario, responsabilizadas de la gestión unitaria de los centros y establecimientos del Servicio de Salud de la Comunidad Autónoma en su demarcación territorial y de las prestaciones sanitarias y programas sanitarios a desarrollar por ellos.

Ya sé que no era una parte básica de la Ley, pero eso no significa desatender el criterio de territorialización para dejar en su lugar… la nada, el totum revolutum… como aguas turbulentas donde esconder los errores de planificación y las decisiones temerarias.

3- En el órgano colegiado de gobierno, hay un desdibujamiento del papel de “consejo de administración” que debería representar a los “propietarios”; los representantes elegidos por los profesionales de la organización, que tienen sus cauces de participación y asesoramiento, no deben ocupar sillones de propietarios, sino ajustarse a su rol de empleados; en todo caso, podría aceptarse una presencia con voz pero sin voto. Y las funciones del órgano colegiado son extremadamente “light”.  Habría que dar alguna pensada más a la composición.

4- Mucho se habla de “estrategia” como misión del órgano colegiado de gobierno… pero lo primero que debería hacer la Consejería y el SERMAS es tener una estrategia… hace nueve años el modelo Madrid era el de hospitales bicéfalos (empresa pública de bata blanca+ UTE de ladrillo y bata gris); hace cinco era la colaboración público privada total (sin primaria) con externalización de bata gris y blanca a empresas privadas; hace unos meses Cifuentes reivindicó la internalización del modelo bicéfalo, para que seis hospitales volvieran a la gestión directa administrativa… Lo mismo con quitar y luego poner la Dirección General de Salud Pública… o quitar (y posiblemente reponer) la estructura de gestión territorial de atención primaria… ¿alguien cree que hay estrategia en esta danza?: ¿algún órgano colegiado o gerente de hospital podría comportarse racional y estratégicamente a esta improvisación y cambio caprichoso, impredecible y perpetuo?

5- La profesionalización de los directivos no puede juzgarse sólo por el currícula formativo o profesional, aunque este debe tenerse en cuenta. En un universo sensato (paralelo a éste en el que vivimos) existiría un posicionamiento estratégico de la red sanitaria (SERMAS) para sus centros y servicios: y se debería buscar un directivo para desarrollar este lineamiento de estrategia regional. El alto directivo debe adaptarse al proceso de cambio que se plantea. Y por eso su proyecto de gestión debería ser muy importante para su nombramiento. En este universo imperfecto y atolondrado en el que vivimos no tenemos estas coordenadas; pero al menos sería esencial contar con un proyecto de cada candidato, una exposición y entrevista realizada por el órgano colegiado de gobierno, y un informe del mismo (aunque sea no vinculante) para que la Consejería elija y nombre finalmente al gerente.

 6- Seguramente los directivos funcionales (dirección médica, de enfermería, de gestión y servicios generales) deberían ser propuestos por el Gerente para cohesionar equipo; pero su nombramiento debería atravesar un proceso de concurrencia trasparente, y posiblemente ser nombrados en el propio órgano colegiado de gobierno. En general lo sensato es promover liderazgos internos del propio centro… sabiendo además, que el papel de estos directivos debe ir cediendo espacio a los directores de las áreas de gestión clínica futuras…

7- Y, comentario final, parece una broma macabra que la Ley quiera establecer que “a los directivos se les dotará de autonomía en la gestión”, mientras que a las gerencias desde hace años  se las vacía sistemáticamente de cualquier ejecutividad en la gestión económica, contractual o de personal a favor de los servicios centrales del SERMAS, y de las Consejerías/Direcciones Generales de Función Pública y Hacienda. Seamos claros: o hay competencias de gestión, o no se le puede otorgar a un directivo lo que no está investido en su cargo.

Bien; creo que este borrador debe ser devuelto al corral. Mi consejo: si es un reto muy complicado para la Consejería de Salud de Madrid responder a los cinco compromisos  de la resolución 24/2015 de la Asamblea de Madrid, … no hagan los cinco, hagan uno… empiecen con un proyectito piloto de órganos de gobierno y concursos para gerentes… y luego cuando vayan  venciendo la incompetencia estructural heredada, ya se pueden ir animando a escribir un reglamento de estructura, organización y funcionamiento de los centros sanitarios del SERMAS. 

Digo yo…











sábado, 26 de marzo de 2016

Ampliar el horario convencional del hospital no es organizarlo como una siderurgia non-stop

 
Los  británicos andan con un plan de "apertura de hospitales 7 días a la semana"

Sin entrar en el análisis, es una más de las iniciativas para extender la capacidad productiva de los hospitales más allá de la jornada tradicional.

Empieza a ser un mantra esto de ampliar mañana, tarde, noche, sábados y domingos... Si nos fijamos bien, lo que esto significa es que la actividad (procedimientos) asume vida propia frente a la relación clínica (médico-paciente), al menos en la definición de desempeño y productividad.  Podemos preguntarnos: ¿es que la prioridad es amortizar tecnología y espacios?

Esta ocupación 100% de la semana podría tener sentido en una siderurgia, donde tiene un alto coste económico parar el alto horno. Como se diría en el viejo pre-taylorismo, adaptar el hombre a la máquina.

Pero hablamos de organizaciones profesionales: aquí los "altos hornos" son las mentes y las manos de médicos que se agrupan en equipos, que han de tomar decisiones serenas, dialogadas y compartidas... que han de codefinir con cada uno de los pacientes cuál es el objetivo y los medios de su singular proceso asistencial.

Adaptar el hombre a la máquina... y el cliente a la máquina... ¿Nos estamos volviendo tontos?

Si vamos muy justos con la capacidad instalada, ¿alguien prohíbe ampliar la red hospitalaria razonable y selectivamente (no al estilo pelotazo-madrileño-valenciano)?

¿O extender algo el horario médico por la tarde para completar las consultas de alta resolución,  completar las operaciones que se alargan, y meter algunas operaciones y procedimientos que nos hacen lista de espera por la mañana?

Y sería una excelente idea potenciar la atención primaria y controlar la medicina atolondrada especializada: más no es siempre mejor; aunque a veces sí... más diálogo con el paciente, más fortalecimiento de las comunidades de conocimiento y práctica que deberían ser los servicios clínicos y los hospitales en su conjunto. 

Y menos amontonar de forma irreflexiva actividad, exploraciones, e intervenciones, o turnos de operarios del procedimiento que vienen a horas insólitas a hacer cosas y no a tratar personas.


lunes, 18 de enero de 2016

Se pueden usar los nuevos equilibrios parlamentarios para avanzar en el buen gobierno de la sanidad.

Claro que se pueden hacer cosas... 

Por si hubiera pasado inadvertido, hay un artículo en la "Ley de Acompañamiento" a los presupuestos para 2016 de la Comunidad de Madrid, injertado por iniciativa de José Manuel Freire, por el que contaremos todos con potentes herramientas para mejorar el buen gobierno de la sanidad: aumentar la transparencia, la participación y el control; y también para prevenir la corrupción.

Enhorabuena a los parlamentarios que lo han hecho posible; y a ver si cunde el ejemplo en otras CCAA.

No deja de ser curioso que nos parezcan sorprendentes cosas que deberían formar parte de la cultura política y las prácticas institucionales desde hace mucho tiempo. Pero el efecto de tantos siglos de absolutismo borbónico y tantas décadas franquismo militar y sociológico, nos ha llevado a alimentarnos con migajas... a ver si ya nos sentamos a la mesa...

Ahora toca exigir el cumplimiento de las leyes.



LEY 9/2015, de 28 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas.

Artículo 32

Medidas de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno en el Servicio Madrileño de Salud

El Servicio Madrileño de Salud pondrá en marcha las medidas siguientes: 

En relación con la Lista de Espera Quirúrgica. Publicación mensual en internet, formato reutilizable directamente por los usuarios, de la lista de espera quirúrgica, contabilizada según normativa común para el Sistema Nacional de Salud, tanto la global, como las listas de todos los hospitales, desagregadas por patologías. Estarán igualmente disponibles en internet los datos de los últimos cinco años para facilitar el análisis evolutivo.

En relación con las Bases de Datos de los Sistemas de Información Sanitaria. Puesta a disposición del público, en formato directamente reutilizable por los usuarios, las principales bases de datos del sistema de información sanitaria, entre ellas: el SIAE (Sistema de Información de Atención Especializada), el SIAP (Información de Atención Primaria), y los Cuadros de Mando de todos los hospitales, gerencias de Atención Primaria, y del SUMMA112.

Sobre transparencia en la política de personal. Creación en su internet el Portal Estadístico de Personal en el que esté disponible, en formato reutilizable por el usuario toda la información estadística relevante sobre personal al servicio de la sanidad pública madrile- ña, actualizado a último día de cada mes, tanto en agregado como por categorías profesionales, por especialidades, por tipo de relación contractual, por centro, por edad y sexo, etc.

Transparencia normativa y regulatoria. 
(1) Publicación en su internet todas las Circulares y Resoluciones de carácter general, organizando un Portal de Normativa de Personal Sanitario en el que esté accesible y actualizada regularmente toda la normativa en vigor referida referidas al personal sanitario. 
(2) Publicación en su internet para consulta pública previa a su entrada en vigor, de todos los proyectos normativos, con sus correspondientes informes técnicos.

Gestión Sanitaria y Presupuestaria. Todos los centros de gasto y organizaciones gestoras de presupuesto del SERMAS tendrán disponible en su internet el Contrato Programa para el ejercicio presupuestario en curso y trimestralmente darán información en el mismo portal de la ejecución presupuestaria del centro.

Medidas de prevención del fraude y la corrupción.

Protección de denunciantes. La Consejería de Sanidad creará un entorno que anime a denunciar hechos y circunstancias perjudiciales para pacientes, profesionales o el interés público y elaborará normativa que ofrezca garantías de protección a los denunciantes internos de tales hechos dentro del Servicio Madrileño y/o de las entidades, empresa y organizaciones con las que este tenga contratos, conciertos o acuerdos.


Regulación de Conflictos de Interés e incompatibilidades. La Consejería de Sanidad elaborará normativa para regular los Conflictos de Interés a todos los niveles de las organizaciones sanitarias que integran el Servicio Madrileño de Salud, poniendo en marcha mecanismo que garanticen su cumplimiento y para dar transparencia al registro de intereses.

martes, 5 de enero de 2016

En recuerdo de José María Segovia de Arana... y en agradecimiento por su labor y ejemplo.



Hoy he ido al hospital Puerta de Hierro de Majadahonda a dar el último adiós a José María Segovia de Arana, que falleció ayer. 

Pena por su ausencia; respeto a una persona singular y extraordinaria; reconocimiento a su contribución a la medicina hospitalaria española, y al sistema público de salud.

También me ha movido a algunas reflexiones; sobre él, y también sobre la paradoja de personajes visionarios y su difícil anclaje en contextos mediocres.

Conocí a José María Segovia en una extraña y curiosa circunstancia. Corría el año 1983, y con sólo 28 años fui nombrado Subdirector de Servicios Sanitarios del INSALUD de Madrid (otro día hablaremos de la oleada de cambios generacionales que conllevó la transición democrática y la reforma sanitaria en España). Me tocaba reorganizar los hospitales de Madrid, entre ellos uno muy singular, la Clínica Puerta de Hierro, a cuyo frente estaba el Profesor Segovia... investido ya en esta época de un aura de autoridad clínica, científica y gestora, así como de un elenco de contactos con el establishment político, económico... y de la propia monarquía. 

Recuerdo que le presenté el proyecto de creación de Áreas de Salud de Madrid, y cómo quedaría el "área de Puerta de Hierro"; el me dijo muy serio y convencido... "José Ramón... no estás bien informado... la Clínica no necesita área..." Cumplí las instrucciones de preguntar al Ministerio ante cualquier divergencia de criterio con "Segovia", y al final me confirmaron que prevalecía el criterio del INSALUD de Madrid... y Puerta de Hierro acabó teniendo área (aunque mantuvo su cultura de hospital terciario con vocación de excelencia rayana en un cierto elitismo fundado en la meritocracia del conocimiento).

Luego le fui conociendo y apreciando; cuando nos ayudó en 1989 a fundar y poner en marcha el Centro Universitario de Salud Pública (CUSP) desde la Universidad Autónoma de Madrid, y con la presencia entrañable de Vicente Rojo; CUSP que se disolvió en la Agencia Laín Entralgo, la cual fue a su vez disuelta en una de esas medidas atolondradas del universo político irracional de Esperanza Aguirre.

La trasferencia del INSALUD a las CCAA no fue buena para Madrid; la Comunidad de Madrid recibió un INSALUD muy ordenado, eficiente y de alta calidad, que no supo gestionar debidamente. Tras unos primeros años de gestión torpe, se desliza por la cuesta del populismo y la privatización. Al final nos encontramos con una rebelión de los profesionales sanitarios defendiendo el Servicio Madrileño de Salud contra los que deberían gobernarlo con prudencia, talento y sabiduría; una rebelión que no era de "antisistemas", sino que unificó a jóvenes y senior en una enorme marea blanca. 

En su punto álgido una reunión en el Colegio de Médicos de Madrid en febrero de 2013, José María Segovia es ovacionado por toda la medicina de Madrid por su papel de defensa de la sanidad pública y de la medicina de calidad... La enorme y sostenida ovación era tanto un reconocimiento a su figura, como un mensaje de desprecio a los que habían llegado a la sanidad de Madrid para aprovecharse de ella...

https://www.youtube.com/watch?v=JT5N3gxw7Gc  MINUTO 11:00

Mi reflexión personal, no exenta de autocrítica: de joven veía al Profesor Segovia como parte de un sistema profesional tradicional y autoritario; algo así como una "casta". También veíamos a los funcionarios del INP como parte de una burocracia franquista y casposa. Pero cuando nos pusimos a trabajar lealmente para consolidar un Sistema Nacional de Salud, ellos estuvieron siempre del lado de defender las instituciones públicas nacidas en el seno de la Seguridad Social. 

Porque lo cierto es que dentro de un sistema corrupto y decadente como era la dictadura franquista, había subsistemas, nichos y personas que habían sabido soportar el contexto hostil y desarrollar proyectos de servicio público en condiciones muy adversas. Una de las formas de sobreponerse a las dificultades era la meritocracia y un despotismo ilustrado de perfil discreto y sumiso con los de arriba... a veces no exento de modales autoritarios con los de abajo (muy de la época). Esta combinación hoy es difícil de entender; como lo era en la época para los que veníamos con culturas políticas de izquierda, que cuestionaban fuertemente el autoritarismo (y con frecuencia la autoridad), y valoraban altamente la democracia y la participación.

Con el tiempo se ha evidenciado que un sistema democrático y unas libertades crean bienestar y prosperidad, pero que los juegos políticos pueden crear élites extractivas y distorsionar el funcionamiento social e institucional: esta crisis de 2008 que tanto ha deteriorado nuestro sistema de salud es un claro ejemplo; pero también el proceso de descentralización sanitaria ha tenido claroscuros con altos coste de interferencia políticos. El caso de Madrid y de Valencia han sido paradigmáticos, como antes he mencionado.

Mi reflexión es que tener métodos democráticos no es suficiente; siempre va a ser necesario talento, entrega, ejemplaridad; y tener figuras visionarias capaces de encarnar ideas y darles forma en el espacio social y profesional. Incluso con el peligro de pecar de cierto despotismo ilustrado, es mejor dar la bienvenida a liderazgos fuertes, que nos salven del filibusterismo al uso, que nos eviten el nadar y guardar la ropa, que nos hagan salir de la "zona de confort".

Eso he pensado al reconocer en José María Segovia a una persona ejemplar, a un líder con el cual he podido no estar de acuerdo en algunas cosas, pero que prefiero mil veces a otros que nunca han arriesgado nada por no equivocarse.

Descansa en paz, amigo José María. Muchos te recordaremos desde un respeto y reconocimiento profundo y sincero.









martes, 29 de diciembre de 2015

¿La patria o la vida?: preferencias de nuestros políticos tras las elecciones generales de 2015



Las conductas revelan preferencias; y lo hacen mucho mejor que los discursos y las proclamas, por muy enfáticas que sean.

En septiembre de 2011 se expresó claramente que el cumplimiento de la deuda era una prioridad; y al ser exigido por las autoridades económicas europeas, también que éstas tenían una clara preeminencia a la hora de determinar la soberanía nacional del “Reino de España”.

… “el Congreso de los Diputados aprobó, con 316 votos a favor y 5 en contra, la primera reforma constitucional de calado, para introducir de forma urgente en la Carta Magna el principio de estabilidad financiera para limitar el déficit. Los síes de PP y PSOE superaron con creces los 3/5 de la Cámara o los 212 votos necesarios, pero la reforma salió adelante con el desplante del resto de grupos: CiU y PNV, presentes en el hemiciclo, no votaron, e IU, ERC, NBG, ICV y Nafarroa Bai directamente se ausentaron durante la votación.”
Artículo 135
1. Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria.
2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros.
Una ley orgánica fijará el déficit estructural máximo permitido al Estado y a las Comunidades Autónomas, en relación con su producto interior bruto. Las Entidades Locales deberán presentar equilibrio presupuestario.
3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por ley para emitir deuda pública o contraer crédito.
Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la ley de emisión.

Tras las elecciones generales de 2015 vuelve a plantearse un dilema: ¿qué es más importante?: el rescate social tras los recortes lineales de la “austeridad”, o la unidad política de España. 

  • El rescate social aconsejaría blindar constitucionalmente derechos básicos de los españoles (y subirlos de categoría en la jerarquía constitucional de protección normativa). 
  • La respuesta a la creciente demanda de “autodeterminación” y separación, exigiría cambios constitucionales, ya que en la actualidad la definición de soberanía bloquea claramente la posibilidad de desenganche de Cataluña. 
  • Como tema relegado a un segundo plano parece esperar su turno la modificación de las reglas de juego electorales que han debilitado la representatividad política de los ciudadanos en el Parlamento, favoreciendo claramente a los partidos mayoritarios o a los que concentraban su electorado en una CCAA.


Todos estos elementos pugnan por abrir un espacio de revisión de la Constitución Española.
Para el Partido Popular la cosa está clara: austeridad + unidad de España + ningún cambio electoral… y quizás ablandar las políticas sociales si el tiempo lo permite y la autoridad europea no lo impide.

Para Ciudadanos ya no está tan claro… la cabeza de Rajoy sería deseable como sacrificio ritual ante una corrupción que está anclada en todos los pliegues del Partido Popular; y la unidad de España asume una relevancia absoluta como enseña de la propia historia del partido.

Podemos tiene un dilema; ¿va a poner al mismo nivel el rescate social que el referéndum de Cataluña? ¿Será esta línea roja la que rompa la posibilidad de un gobierno “a la izquierda”?

Y si los dos anteriores tienen problemas, el Partido Socialista enfrenta una auténtica pesadilla: en qué orden poner rescate social y negativa al referéndum?

En todo caso, parece que se evidencia una imagen distorsionada de la sociedad: importa el dinero, importan los símbolos (patria catalana o patria española), pero importan menos las personas.

¡Qué pena de un sentimiento tóxico que hace olvidar a las personas!

Dicen que la patria es
un fusil y una bandera.
Mi patria son mis hermanos
que están labrando la tierra.
Canción de soldados / Chicho Sánchez Ferlosio